Si hoy nuestro conservadores y ultraconservadores se preocupan -o sólo se preguntan- porqué Venezuela, Chile, Uruguay, Brasil y más recientemente Bolivia optan por la izquierda -moderada o radical-, la respuesta es sencilla, pero no por ello simplista: Prácticamente desde el triunfo y el reconocimiento mundial de nuestras democracias latinoamericanas, como México y Perú, las personas sienten que deben reivindicar cierta deuda histórica e intelectual con su pasado. Es como si la izquierda, fracasada muchas veces la vía revolucionaria por sus episodios de sangre y rapacidad (Cuba como paradigma pero también Nicaragua, El Salvador y Colombia) hubiese decidido a entrar al redil institucional y ganar por las urnas prestigio y gobiernos…
Pero es mucho más. Pendientes de un 2006 que podría vomitar un presidente identificado con la izquierda (Pero como Kírchner en Argentina y Toledo en el Perú, sin autoproclamarse) debemos asumir la responsabilidad de, si fracasa, echarnos la culpa a nosotros, quienes defendemos la democracia sin adjetivos, por haberlo colocado en el poder. Esencialmente porque ese fracaso bien puede radicar en esa “deuda histórica”; es como si, 80 años después, ya bien aceitada la maquinaria electoral con transparencia y equidad, quisiéramos revivir a Pancho Villa para que nos gobierne, como intentan revivir a Bolívar, a San Martín, a Gervasio Artigas, y miren que los mismos historiadores nos pueden falsear la visión sólo oara convencernos de SUS ideas…
Esto NO es para tranquilizar beatos ni derechistas venidos a más en esta era de miedo y represión; ni muchos menos para desvirtuar a la izquierda. Pero, vamos, la democracia soy yo, eres tú, somos nosotros, son ellos, todos. Votaría por López Obrador de la misma forma que voté por Fox, porque los liberales sólo queremos libertad, democracia, respeto, justicia. Pero hay que sustentarla siempre, ver qué bueno y qué malo fue o es nuestra decisión. No quejarse luego de lo que, al fin y al cabo, todos creímos querer…

Un comentario en “Falta de hábito

  1. El 11 de septiembre es una fecha que debido a la magnitud de los eventos ocurridos en ella se recuerdan con cierta emoción y temor. Tu historia me trae recuerdos de ese tiempo y de lo que en su momento crei e imagine.
     Tomaba mi desayuno mientras veia como se derrumbaba una torre sobre otra… y de como hablaban de inicios de guerra. una que nunca se libraria en suelo americano… Estupendo.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .