Algo sobre beisbol, nomás para variar

“No hay tal cosa como un hombre apolítico”.

Bernard Malamud

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Pa’ amolarla de acabar: El umpire en descrédito por la compra de este edificio que sería su nueva sede.

Cada vez que alguien comenta –en buena o mala fe, dentro y fuera– que la sociedad tabasqueña está politizada, me río a carcajadas.

Nadie parece distinguir que una cosa es hablar de política, informarse, verter una opinión; y otra diferente es la participación política plena, activa y abierta.

A los tabasqueños nos encanta también el beisbol. Tenemos uno de los equipos más invisibles de la Liga Mexicana, pero acudimos temporada tras temporada al Centenario.

De las muchas evidencias culturales de esa predilección, mis favoritas son: El lenguaje (que nos ha regalado expresiones que bien valen otro artículo más adelante); y su inevitable asociación con la política (que enriquece, a su vez, dicho catálogo de expresiones).

Para quiénes disfrutamos un deporte sumamente estratégico, las tácticas políticas de nuestros caudillos criollos resultan evidentes cuando realizamos las comparaciones.

Y, por cierto, ver la política como un juego, aunque puede sonar interesante, sólo nos conduce a la oclocracia (favor de guglear, para no aburrirlos con los detalles).

Veamos la disputa por la Presidencial Municipal de Centro, la alcaldía más apetecible de las 17 por situarse allí Villahermosa, la capital de Tabasco; más de 600 mil habitantes, la mayoría contribuyentes cautivos; y el presupuesto más grande, superior a los 2 mil millones de pesos anuales.

 Del roster y el line up

 Mirar las renuncias en cascada de priistas y perredistas para después verlos cruzar la calle y contender por el partido contra el que ayer despotricaban de lo lindo, se explica por sí sólo: Buscan allá lo que les negaron acá.

Pero no tanto interpretar las señales, que telegrafían posiciones y movimientos:

Una semana antes de la salida de Rosalinda López del PRD, tras 15 años de pertenencia, Federico Madrazo maniobró desde su súperdirigencia de facto una extraña alianza PVEM-PAN –y quizá PANAL– ofreciéndole su ambicionada candidatura.

Se sacudió a la clase política y periodística local, tan adicta a la polarización (tal como en el béis): Esperaban que Rosalinda, considerada desde hace años un “cuadro fuerte” (otro término de la pelota caliente) fuera postulada por su hoy ex partido.

En el PRI, desde el verano pasado, Evaristo Hernández, edil de Centro entre 2007 y 2009, surgió como su carta más fuerte, luego de una desaseada elección de dirigencia en la que también había participado.

No, no lo hizo por el bien de la “democracia interna”: Su propósito era, como el de Jorge Ávalos, en el PAN, Candelario Pérez en el PRD y Federico Madrazo, aprovechar sus posiciones para conseguir, como en el caso es éstos 3, una diputación plurinominal.

Pero un candado de la convocatoria final lo disuadió impugnar cosa rara) contra Erubiel Alonso, líder ganador: El dirigente no podría postularse a cargos de elección popular sin previa renuncia.

Total, que nuestro típico bipartidismo nos conduciría, irremediablemente, a ver 2 fuerzas opuestas medirse hasta el out 27: Rosalinda vs Evaristo.

El resto se suma porque tiene que haber contienda electoral, algo así como los bateadores emergentes en caso de crisis para correr las bases o fildear los habituales golpes bajos:

Octavio Romero Oropeza, de MORENA. Pieza sacrificable a fin de no dividir el voto perredista.

Nelly Vargas, de Movimiento Ciudadano (MC). Como cualquier diputad@ federal, lleva 3 años en precampaña, esmerándose en soslayar que su esposo, Pedro Jiménez León, integra el gabinete del gobernador Arturo Núñez y fue líder del MC luego de su paso por el PRI (defendiendo a Roberto Madrazo) y el PRD (defendiendo a Andrés Manuel López Obrador).

Los perredistas, cuyos comités domina Juan Manuel Fócil (otro diputado federal en precampaña desde que tomó protesta), decidirán entre Gerardo Gaudiano (otro diputado fed… etc.), David Gustavo Rodríguez (del gabinete de Núñez) y Juan Manuel Fócil, con el arbitraje imparcial del jefe de partido Candelario, colocado allí por el apoyo de Juan Manuel Fócil.

Como ver a Ozzie Guillén de manager, coach de 3a, short stop, toletero, y “por encuesta”, pítcher abridor.

El PT se sumará según le indique AMLO: O a MORENA –que lo dudo– o al PRD, con el cual ya negoció algo de lo más chistoso, por decir lo menos, por beisbolero:

El PRD cedió la candidatura del VI Distrito federal al PT; pero como el PT no tiene con quién, postulará a Ana Karen Mollinedo, diputada local, como “externa”, pues ella es… perredista.

He visto 20 Series Mundiales y les juro que todavía no he visto semejante turno al bat.

 De las 9 entradas

 Apunté antes: En Tabasco somos muy propensos al bipartidismo. Cierto, en otros estados se ignoran a las terceras opciones; pero acá hay rasgos singulares de confrontación digna de las crónicas de Pedro “El Mago” Septién.

¿Dónde se anuló por primera vez una elección desde que existe el IFE/INE? ¿Qué estado tuvo por primera vez 2 candidatos presidenciales en el mismo proceso? ¿Qué estado ha visto perder al msimo tiempo a esos mismos 2 paisanos? ¿Quién puede negar que ésos 2 continúan configurando la vida política de Tabasco?

Los Yankees de Madrazo vs los Yankees de López Obrador. ¡Play ball!

Evaristo fue director de Gobierno durante el sexenio de Manuel Andrade, heredero de Madrazo en la Gubernatura, cuyos excesos causaron la histórica anulación electoral de 2000.

Rosalinda fue coordinadora regional de campaña de AMLO en 2006 y 2012. Hoy, su hermano Adán Augusto –otro aspirante a la alcaldía de Centro– lo será para todo el país, en un salvamento premeditado para mandarlo al dogout.

Pero que esta pequeña genealogía no los confunda. Como en el beisbol, donde se sitúen los jugadores sirve también para confundir al rival.

Evaristo, siendo alcalde, rompió relaciones con el entonces gobernador Andrés Granier.

No sólo le costó que no recibiera Centro ni un centavo de las millonarias donaciones nacionales e internacionales por la inundación de 2007: También fue el único precandidato a la Gubernatura, en 2012, que sufrió un atentado contra su vida.

Lógicamente, eso lo acercó a la izquierda local y nacional. Todavía hay voces que afirman que operó para que su entonces secretario del Ayuntamiento, Humberto de los Santos Bertruy, fuera candidato de la alianza PRD-PT-MC-PreMORENA para la alcaldía, que al final ganó.

Y en el gobierno municipal actual trabajan por igual colaboradores de Evaristo y de Andrés Manuel, ahora en busca de nuevos cargos desde MORENA y el PRD.

Rosalinda se casó con Rutilo Escandón (PRI), Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Chiapas, 2° hombre de poder detrás de Manuel Velasco (PVEM), el gobernador.

Los lazos con el PRI y el PVEM se estrecharon con la llegada de Federico Madrazo a la cúpula verde: La invitó a eventos de dichos partidos, reunió en torno a ella a ex priistas cercanos al papá –incluida una connotada perredista, Verónica Pérez– y le puso en bandeja una alianza inverosímil.

Pero no son los únicos: Rosalinda es cuñada de Humberto Mayans, ex secretario de Gobierno de Granier, senador por el PVEM –porque no pudo ser gobernador por el PRI-, Zar Antimigrantes de Peña Nieto con oficinas en… Tuxtla Gutiérrez.

¿Verdad que va a estar bueno? A la manera de Carlos Martínez Assad, “en Tabasco, las cosas suceden de otro modo”: Ex perredistas y ex priistas en bandos opuestos, nomás por un gallardete que vale 3 reelecciones consecutivas.

*Escritor y periodista mexicano (Villahermosa, 1982). Ganador del Primer Concurso de Ficción Playboy 2008, nominado al Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez 2010. Reconocido por la UJAT en 2002 (Premio Universitario de Ensayo sobre Benito Juárez) y en 2009 (Premio de Cuento de la Feria Universitaria del Libro).
Ha publicado artículos sobre temas variados y relatos de ficción en diversos diarios y revistas locales y nacionales. En sus blogs (Aquí y en El desprendimiento del iceberg) y su Twitter (#AhoraResulta por @Acrofobos) se puede hallar el despliegue de su obra literaria y periodística.

Informitis

INFORMITIS
Una perla: Ramón Guerrero Martínez rinde informe sobre su gobierno municipal en Puerto Vallarta, Jalisco, sin Cabildo pero con pantalla y pasarela en hotel de lujo. Y dijo que el 94 % votó por la ratificación de su mandato…

¿Los han visto en el cine, en espectaculares frente a los teatros, en el parque, en la TV, en los transbuses, en las aceras, bajo un árbol o un poste de luz?

Yo sí, como el poema de Jaime Sabines: Los he visto querer anticipadamente y también muy a menudo, a ellos, a los enamorados… del erario público.

Ofreciendo, todos, la última versión de su invisible sátiro para los muslos separados de sus ciudadanos: El informe de labores.

Aquello que era coto presidencial –y de uno que otro góber-, hoy es la excusa perfecta para autoelogiarse, autopromoverse y autorizarse recursos en difundir aspiraciones electorales.

Hoy son los anuncios en radio y TV, cartelones por toda la infraestructura urbana, inserciones en medios impresos, rediseño de la página institucional en Internet, entrevistas en noticieros, visitas a programas diversos, correos electrónicos, bombardeo en redes sociales, un largo y costoso etcétera, durante 13 días.

Y, claro, cómo no, el evento, el magno evento, por todo lo alto, con la imagen, el nombre, el cargo, los colores, el eslogan, invitaciones a personalidades y a periodistas, amigos y enemigos, ratificaciones o despedidas, saludos u omisiones, pero siempre algo qué decir.

Informes de labores que son el nuevo frente de disputa mediático-electoral, el segundo está por abrirse: Las prerrogativas de partido, que inauguró, sí, Andrés Manuel López Obrador, continúan los Verdes y estrena, con toda malicia, Ricardo Anaya, del PAN.

Informes que reguló el IFE (q.e.p.d.), no el IFAI, y perpetua el INE, a medio caballo entre la restricción/permisividad política y el derecho de los ciudadanos, particularmente el último cuatrimestre del año: Hasta el último regidor del municipio más recóndito de México puede organizar su rendición de cuentas, saturando su imagen más que notificando alguna novedad.

Lo que era cerco al descarado uso de dinero de los impuestos se volvió un legitimado uso de dinero, con la salvedad que dentro de ese cerco existe manga ancha: Dispendio en medios y producciones publicitarias, impresas y electrónicas; montaje caro de escenografía y ambientación; y toda clase de declaraciones, posicionamientos y palinodias, la mayoría de ellas completamente ajenas al propósito original: Informar.

Por supuesto, toda esa propaganda –ninguno del bolsillo personal– NO es obligatoria. Lo es informar, pero existen muchas vías, tampoco ninguna de ellas empleada con oportunidad, transparencia y completitud.

¿Pruebas? Por el momento, ningún portal oficial, del gobierno que quiera, del partido que quiera, del nivel que quiera, ha divulgado el monto invertido en la campaña y el evento de Informe, ni mostrado las facturas correspondientes, datos que por ley deben suministrarse.

Es decir, según la legislación en la materia, pertenece a la “información mínima de oficio” que toda institución debe entregar sin que se lo pidan.

Corrijo: Sin la trampa de la petición. Argucia que se inventó en México para ocultar archivos tan elementales como los recibos de pago y de cobro que nos dirían, por mencionar algo: Hasta que usted lo pida –y después de meses y oficios-, se le responderá (lo cual es muy distinto de se le dará).

Repito: Nadie, ni siquiera los diputados –locales y federales– y senadores, que se han convertido en adictos en esta nueva moda, han revelado cuánto y con qué gastaron en posar para la foto, antes, durante y después.

Y eso que El Evento se organiza una vez al año únicamente.

Tampoco dicho gastazo implica que los informes se encuentren en la medida que merecemos los ciudadanos, tanto del desempeño de su funcionario, como del respeto a nuestra inteligencia.

La simple omisión de evidencias que sustenten las estadísticas bellamente adornadas de retórica en los informes (el ocultamiento de lo erogado para La Fiesta misma), el escamoteo de cifras y su origen real (anunciar como logro municipal un programa federal ya en curso, incluyendo los recursos destinados para ello), la obsesión por el contraste desenterrada del olvido (comparar números de leyes propuestas y aprobadas, y de ciudadanos atendidos por gestión, con los de congresos anteriores y otros legisladores), el sesgo de la verdadera naturaleza de la administración pública (“la mayor inversión en obra pública en la historia”, que con ser sólo de un millón más ya rompe récord, aunque con costos actuales alcance nomás para 3 obras) y, en fin, el deseo de parecer que se trabaja sin ratificarlo plena y objetivamente dan como resultado espectáculos tan vacíos, ridículos e improductivos como lo es la egolatría itself.

Ya sabemos que anunciar y aun entregar un documento no es informar. También, que colocarlo en portales web no es garantía de fiabilidad.

Lo que no sabemos –o pareciera que queremos ignorar- es que su contenido y su “presentación en sociedad” no son más que el trabajo obligatorio, dentro de sus competencias, de los funcionarios a los que se les paga, y muy bien, para emprenderlo.

Que los instrumentos de medición, esos famosos indicadores, pueden calibrarse a modo de quien informa.

Que revisiones a posteriori llegan a desmentir, palabra por palabra, anexo por anexo, los “resultados”, como ocurrió con las auditorías a los gobiernos estatal de Andrés Granier y municipal de Jesús Alí, por exponer casos locales.

Y que buena culpa de ello la tenemos nosotros, los ciudadanos, por esperar que los medios –plagados de intereses particulares– hagan por nosotros nuestra tarea de fiscalización día a día.

Por votar por esos engendros, que nos rinden cuentas poco y mal, cada que aparecen en la boleta, tal como lo anunciaron en su Informe anterior.

¿Deben suspenderse los informes de labores?

No, sólo su parafernalia. Y limitarse a las comprobaciones físicas con que se confeccionen: No se vale decir que se “rescataron espacios públicos” sin los papeles suficientes, sellados y firmados, para disipar la vaguedad que ese concepto conlleva.

Al fin y al cabo, el Informe, insisto, no es más que su chamba, un parte de guerra al que no deberían ofrendarle un día especial.

Deben, sí, frenarse esos circos que, no lo olvido, sirvieron como detonador para horrores similares  a los que vivieron 43 ciudadanos guerrerenses a finales de septiembre.

Todavía ningún informe ha dado cuenta de ellos.

 

*Escritor y periodista mexicano (Villahermosa, 1982). Ganador del Primer Concurso de Ficción Playboy 2008, nominado al Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez 2010. Reconocido por la UJAT en 2002 (Premio Universitario de Ensayo sobre Benito Juárez) y en 2009 (Premio de Cuento de la Feria Universitaria del Libro).
Ha publicado artículos sobre temas variados y relatos de ficción en diversos diarios y revistas locales y nacionales. Aquí en su blog y en su Twitter (@Acrofobos) se pueden hallar el despliegue de su obra literaria y periodística.