Tropo enrevesado

Gracias a la poetisa Quinny Martínez por la dedicatoria. Hay que leerla: Sus letras son otra orilla y la misma del mundo…

Vulvaginación

Eres la luna estallando en mis pupilas dilatadas,

convirtiendo mi mirada en lamparones de intermitencia y ruido.

Combatiendo en esta guerra al deseo que arde al compás de mi silenciosa excitación,

regodeándote en mi lloro que no deja de llorar por ti.

Eres el palpitar de este corazón estático, pedrusco en tu camino de infinitas sendas.

Eres la empalmada de este cuerpo estéril, producto de ausencias, malos polvos, licor y hierba.

Dedicado a Alejandro Rabelo, maestro; amigo y despertar en otras fronteras de esta consciencia poética que no me deja. Gracias!

Ver la entrada original