En agosto de 2010, la fotógrafa Haydi Gutz y yo fuimos como enviados especiales del diario Tabasco HOY, donde yo laboraba, a Candelaria, Campeche, siguiendo la pista telefónica que nos dejó Álvaro López Zapata, historiador y Cronista de la Ciudad, con el coordinador de la sección de Municipios, Juan Carlos Montes de Oca.

Gracias a las gestiones de Paulina Maldonado, editora de la sección cultural y mi jefa directa, pudimos no sólo emprender el viaje de cobertura, sino además la compañía y colaboración del camarógrafo Francisco García y de su productor, el venezolano Enrique Guzmán, el único extranjero del equipo, por parte de la televisora del mismo consorcio.

Desconozco lo que sucedió con el material audiovisual, pero el reportaje que se publicó impreso en 3 partes, durante el octubre siguiente, mereció la nominación al Premio Nacional de Periodismo Cultural “Fernando Benítez” que cada año otorga la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México.

10 años después, a modo de celebración por aquel reconocimiento a mi labor como reportero de cultura –mi último trabajo formal para un medio de comunicación-, lo vuelvo a publicar en 4 partes, en versión íntegra acompañada de algunas imágenes tomadas por Haydi o por mí, sin mayor revisión que añadirle datos que, a la sazón y por razones de espacio o corrección, ya no pude consignar.

Y, por supuesto, va dedicado a ese maravilloso grupo donde incluyo a Leidy Gabriela Moreno, la diseñadora gráfica cuyas ideas enriquecieron el “vestuario” de las publicaciones que día tras días buscó regalar a l@s lector@s algo más que sólo nombres y eventos.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

San José de la Montaña, un ejido del municipio de Candelaria, Campeche, recibe su nombre, según los lugareños, de dos enormes colinas cercanas entre sí, que destacan en la planicie selvática de la zona. En medio de ambas, en una pequeña brecha, un árbol de guacimo se enraíza en un montículo rematado con una singular roca.

En realidad, se trata de dos vestigios prehispánicos, de inconfundible forma piramidal, cubiertos de espesa vegetación. La piedra, rectangular, es una estela grabada con glifos aparentemente en maya o náhuatl, desgastada  en su superficie y diseño por el tiempo y la erosión.

Todos estos indicios parecen confirmar la hipótesis del historiador local Álvaro López Zapata: Ahí, en esa zona llamada Taxahá, se encuentra la tumba secreta de Cuauhtémoc, el último emperador azteca, nunca explorado antes por medio de comunicación alguno.

Dicho terraplén cubre suficiente espacio, además, para los restos de Tetlepanquetzal, primo del tlatoani, ambos prisioneros de Hernán Cortés y ejecutados por éste clandestinamente el 28 de febrero de 1525, tras un tortuoso viaje de 6 meses, desde Tenochtitlán hasta el Sureste mexicano.

La teoría del también Cronista de Candelaria sostiene, basado en cartas, códices e investigaciones científicas, que en otro sitio cercano, llamado Tuxkahá, podrían hallarse los restos de relevantes testigos del crimen: Dos frailes franciscanos, uno de ellos confesor de Carlos I, rey de España.

Y aunque las ruinas son conocidas desde 1933, debido a exploraciones de reconocidos especialistas estadounidenses y europeos, que registraron su existencia, la delegación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Campeche los mantiene en el abandono.

La otra historia

El 26 de septiembre de 1949, la profesora Eulalia Guzmán descubrió una osamenta debajo del altar mayor de la iglesia de Santa María de la Asunción, en Ixcateopan, Guerrero. Con el aval del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), dos años después concluyó que eran los restos de Cuauhtémoc.

Sin embargo, la hipótesis que la arqueóloga articuló generó una gran controversia, al punto que una comisión de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), encabezada por Eduardo Matos Moctezuma, realizó una investigación que rechazó por completo su teoría, ya que, entre otras cosas, lo que se halló fueron ocho cuerpos y un cráneo de mujer.

Pese a la negativa de otros tres veredictos oficiales –por falta de pruebas-, en 1976, el presidente Luis Echeverría decretó a Ixcateopan monumento histórico, con lo que imponía una historia oficial: La presunta tumba del último tlatoani y el relato de la maestra zacatecana.

Dicho relato1 cuenta que, tras el ahorcamiento de Cuauhtémoc en Tenosique, Tabasco, 33 guerreros mexicas, encabezados por Tzilancatzin, desertan de la expedición a Las Hibueras. Rescataron el cadáver, lo embalsamaron con hojas aromáticas y tilmas de algodón y emprendieron el regreso.

Luego de 42 días de viaje –del 14 de marzo al 25 de abril de 1525-, llegaron a Ixcateopan, una localidad al este de Guerrero, cercana a la frontera con Oaxaca, donde se supone enterraron sus restos en medio de una procesión fúnebre imperial. Hasta la fecha, los indígenas le siguen brindando culto.

A la controversia, se ha venido a sumar la teoría de Álvaro López Zapata, con una historia mucho más macabra, basada en documentos de los siglos XVI y XVII, como el Códice Vaticano2 y las memorias de Pax Bolón Acha, cacique maya que recibió a Cortés3; y en estudios de los etnógrafos F.V. Scholes, John E. S. Thompson, Ralph L. Roys y Robert S. Chamberlain:

Cortés, en su ruta a Honduras, llegó a Itzamkanac, la actual Campeche, donde mostró como prisioneros a los señores aztecas. Siendo una provincia maya, los lugareños mostraron devoción a su emperador, lo que provocó la ira y el recelo del conquistador español. Entonces, decidió asesinarlo.

Debido a la lealtad mostrada por la mayoría indígena, no podía cometer el crimen en dicho sitio. Planeó un viaje relámpago hacia el norte, fuera del territorio, acompañado del general Bernal Díaz del Castillo, Fray Juan de Tecto (Johan Dekkers), Fray Juan de Aora (Johan van der Awera) y 15 hombres.

Una vez allí, sin juicio previo, ahorcaron al tlatoani y a su primo. En muestra de crueldad, los dejaron colgados del árbol y retornaron. En el camino y llegados a una tercera comunidad, los dos monjes y 6 soldados españoles protestaron ante el asesinato del mexica (otras fuentes afirman una disputa por la confesión de los monarcas), por lo que Cortés ordenó matarlos, abandonando allí sus cuerpos.

Aunque investigaciones recientes confirman parte de esta teoría, se apuntaba a Itzamkanac como la escena del crimen y el misterio la ubicación de los restos ha permanecido por 485 años. Quizá hasta ahora. Para ello, se emprendió el viaje a dos antiguas ciudades mayas: Taxahá y Tuxkahá.

1Relatos históricos del propio Cortés, Bernal Díaz del Castillo y Fernando de Alva Ixtlilxóchitl.

2Códices Vaticano A y Telleriano-Remensis, manuscritos atribuidos a Fray Pedro de los Ríos, un monje dominico que trabajó en Oaxaca y Puebla entre 1547 y 1562 y su respectiva traducción al italiano. Un pictograma del folio 90 ilustra el asesinato de Cuauhtémoc, Tetlepanquetzal, un fraile y soldados españoles.

3Papeles de Pax Bolón, de 1612, escrito en náhuatl por Pablo Paxbolón, que reúne testimonios de su abuelo, Pax Bolón Acha, cacique maya que recibió a Cortés en 1525.

I / II / III / IV

*Escritor y periodista mexicano (Villahermosa, 1982).
Ganador del Primer Concurso Nacional de Ficción Playboy 2008.
Nominado al Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez 2010.
Reconocido por la UJAT en 2002 (Premio Universitario de Ensayo sobre Benito Juárez) y en 2010 (Premio de Cuento de la Feria Universitaria del Libro).
Ha publicado su trabajo literario y periodístico
en diversos diarios y revistas locales y nacionales.
En Twitter, trollea desde la cuenta @Acrofobos.
En 2017, publicó su primer libro de relatos Grimorio de los amores imposibles.
En 2018, publicó el segundo: La invención del otoño
.

4 comentarios en “En busca del sepulcro perdido de Cuauhtémoc

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .