No soñaba contigo desde la primavera anterior. Eso fue, claro, después de la leva y el traslado, pero todavía una noche de guardia tras un duro entrenamiento, pude soñarte una última vez. Nadabas bajo cierta profundidad en un río tranquilo y diáfano, rodeada de algunas penumbras pues no era mediodía, despacio aunque usando todo tu cuerpo, como un pez que apenas conociera el agua. Perdón, Sasha, sé que te gustaría leer otras cosas más inmediatas, pero, de entrada, responderé más tarde a todas tus preguntas elementales y, segundo, existen 2 razones para iniciar ésta, mi primera carta autorizada desde el cuartel, con mi sueño. Soñé contigo, eso es noticia. Sin embargo, aquí, ahora, mientras escribo y se me sale el recado de que Semion fue descuidado al desarmar su mina antipersona, la verdadera noticia es que he soñado. El resto, antes y quizá de este punto en adelante, son sólo pesadillas.

Nadabas, te decía, completamente desnuda, grácil y atlética, sin asomarte siquiera a respirar, a verme cómo te contemplaba desde la orilla sentado en las raíces del mango, ¿Te acuerdas de aquel mango, el del columpio que nos costó amarrar?, absorto en la impecable técnica que no tienes, dando brazadas tan largas y morenas, cubierta únicamente con las hebras azabache de tu cabellera, hasta emerger como ninfa solitaria, de pie, seria y sexy, alta y bronceada, con la cascada de tu piel brillando, tus ojos transformándome en un adolescente deseoso y tímido, abrumado por tu belleza inmaculada, triste de saber que eres etérea, o un sueño o un recuerdo, un vacío al fin y al cabo que reflejaba tus senos lunares, los pliegues de tu barriguita, tus dedos temblorosos, tu vello inexorable de odalisca, tus pies de amazona, tus piernas tersas, el relámpago dulce de tu sexo, los acordes trepidatorios de tu voz de mando…

Lo sé, sé que todo esto es ilógico, te has visto muchas veces en el espejo y no has esperado largamente esta carta para verte mejor. Lo sé. Sé también las muchas noches que insististe en que fuera más romántico, que me privara un poco del raciocinio y empleara los recursos de la cursilería que tanto critico de tus telenovelas. Ya lo dije: Describo lo que eras en el sueño y la que eres para mí: Una guerrera hermosa con cuya sola imagen me masturbo, a solas en mis rondas (Alejado del escasamente erótico sudor de mi unidad), que me grita órdenes en la cama y en el campo de batalla, que me coge a su antojo mientras me enseña estrategia militar, que me castiga obligándome a beber de cada hendidura suya mientras succiona cada uno de mis 21 “dedos”. Una guerrera que no está junto a mí, como lo juró, a cada instante en todo lugar.

Ésa es la 2a razón, Sasha: En algún rincón dejé un ratito al matemático y he brotado yo, el cursi, el necesariamente cursi de quien debes escuchar –o leer– estas palabras de amor, éstas y no: “Ya sabes que te amo, te lo demuestro”. Luego de varias madrugadas, el matemático se quedó dormido y aquí está tu novio, el zurdo, el de los lentes, el sarcástico, el músico a medias, el profe. Esta noche, en esta carta, tú eres la guerrera y yo soy el que suspira desde un balcón. Y concluyo que mejor así: Lo peor del mundo sucede al revés, cuando soy el guerrero y tú quien suspira, porque no podré calcular el final de esta historia.

Abril 2015.

*Escritor y periodista mexicano (Villahermosa, 1982).
Ganador del Primer Concurso Nacional de Ficción Playboy 2008.
Nominado al Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez 2010.
Reconocido por la UJAT en 2002 (Premio Universitario de Ensayo sobre Benito Juárez) y en 2010 (Premio de Cuento de la Feria Universitaria del Libro).
Ha publicado su trabajo literario y periodístico
en diversos diarios y revistas locales y nacionales.
En Twitter, trollea desde la cuenta @Acrofobos.
En 2017, publicó su primer libro de relatos Grimorio de los amores imposibles.
En 2018, publicó el segundo: La invención del otoño
.

3 comentarios en “El invierno en despedida

      1. gracias por el abrazo, reitero, es un gran gusto poder hacer llegar sus trabajos a mis lectores que quiza todavía no lo conocen. y tambièn es una forma de agradecer su amabilidad e interes hacia mi blog. la nominación entre bloggers es motivante y a la vez permite hacer nuevas conexiones, nuevos descubrimientos. sí, necesitamos este calor mejicano aquí.

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