El festín del CCRT

Otra vez en noviembre: 2013, jueves 21, Julia Carabias recibe el Juchimán de Plata y cerca de ella no pierdo la oportunidad lo más amablemente posible.

“Disculpe, doctora, ¿Cuál fue el resultado de los trabajos del Consejo Ciudadano para la Reconstrucción de Tabasco?”.

“¿El qué, perdón?”, repito el largo nombre en medio del barullo de la premiación. Me mira fijamente: Como parte del presídium que le entregó la presea, me acaba de saludar de manos.

“Pues, estoy cierta que entregamos un informe, como a los 2 ó 3 años… Sí, en 2010, se rindió cuentas de todo lo de aquella terrible circunstancia”.

Agradecí sinceramente, seguro de que no me mentía, al menos no de mala fe (No olvido sus ligas con el zedillismo).

Seguro porque ella fue el último eslabón de una cadena de averiguaciones sobre los miembros de aquel Consejo, diseñado para supuestamente darnos una explicación sobre las inundaciones de 2007 y administrar cada centavo y cada mendrugo de ayuda humanitaria que el mundo nos envió.

Seguro porque, aunque oficialmente integró el equipo, ni siquiera se presentó a la toma de protesta.

 La creación

Pareció comenzar todo en noviembre: La anegación, la incredulidad, la tragedia, la rapiña que habría de extenderse a lo largo y ancho del sexenio.

Tomó protesta el Consejo Ciudadano para la Reconstrucción de Tabasco (CCRT) ese miércoles 28, aunque sesionaron el martes 27, a razón de “haber transcurrido 30 días del fenómeno”. ¿Cuál y por qué se fijó esa fecha? Misterio.

Por ahora, no son relevantes los nombres, sino sus resultados visibles: El Congreso de Tabasco les otorgan facultades metaconstitucionales para recaudar, exigir, organizar, vigilar, exponer.

Se nos repite, cual toda propaganda, que lo conforman académicos, escritores e intelectuales de alto prestigio como si A).– Algunos no gozaran de dicha virtud independientemente de su profesión; y B).– Se tratara de una patente de corso, en vez de la eficacia, la transparencia y la simple probidad.

Amén que 2 curtidos lobos políticos quedaron como sus pastores: Uno de ellos, Lorena Beauregard, entonces secretaria ejecutiva de la Oficina de Gubernatura  y por tanto, enlace directo con Andrés Granier.

Pero este comienzo no tiene final y ello es algo más que una metáfora (El trauma ante la lluvia, el silencio ante los muertos): Jamás sabremos cuándo y con qué documento concluyeron su tarea sus 17 miembros.

La CEPAL, la OMS, el Senado de la República, El Colegio de México, varias ONG’s nacionales e internacionales y aun la odiada CONAGUA emitieron sus informes correspondientes, entre 2008 y 2011, cada uno más incongruente que el otro a medida que se usan mutuamente como fuentes.

Cliquen y verán lo que el sitio web del CCRT depara al respecto para el pueblo tabasqueño. Quizá mucho tenga que ver su secretario técnico –responsable del eventual documento final-, Pedro Reséndiz Medina, el otro ovejero, que venía de la Coordinación de Asesores de Granier Melo.

 Los miembros

Trigo: Julia Carabias y Marinela Servitje no se presentan a la “presentación”, menos a las ¿Cuántas fueron en total? Sesiones del CCRT. Lo mismo con Tomás Calvillo, poeta e historiador del Colegio de San Luis Potosí, y Julieta Fierro, astrónoma e investigadora de la UNAM.

Ellos, y sólo ellos, constituyen el tan necesario barniz de credibilidad y resonancia nacional que requiere el festín en ciernes: Negocios, convenios, licitaciones, aportaciones “a fondo perdido”, recursos que se movilizarán para 2 elecciones, amigos y cófrades que se beneficiarán más allá del sexenio.

No éstos 4, no totalmente exonerados (Marinela es prima y patrocinadora del presidente en busca de legitimidad para su joven y frágil gobierno), sino los 11 convocados por y colocados como correa de transmisión de Humberto Mayans, el otrora todopoderoso secretario de Gobierno perredista, hoy discretísimo senador “verde”.

Cizaña, pues.

 Las maniobras

El itinerario resulta muy sencillo: Sesiones de los cuales no queda ninguna constancia, visitas fútiles a sitios adecuados; entregas de donativos, reclamos airados de recursos, deserciones…

Para ello, son legitimados por el acuerdo 22999 -Periódico Oficial del Estado Nº 43 Extraordinario, 20 de noviembre de 2007– aprobado por un Congreso que el enero anterior había comprado, por 5 millones de pesos cada uno, a 4 diputados de oposición para que el PRI obtuviera su mayoría relativa.

Sus atribuciones, magnificadas ante los medios, poco a poco matizan e incluso minimizan sus labores: Pasan de “gestores y garantes” a negar que “manejarán y administrarán” peso alguno. Las celebridades nacionales, a larga distancia, asientan.

Quienes aquí se quedan, sin embargo, mantienen el control financiero, pero sobre todo informativo, del apoyo nacional e internacional. Su primer acto es ratificar el embuste internacional de Mayans Canabal, del 12 de noviembre: “Costará más de un sexenio reconstruir Tabasco” y escamotear, así:

1).- José Sáiz Pineda, secretario de Finanzas, declara, el 29, que disponen ya de 60 millones de pesos y vienen, pronto, otros 300, como parte del dinero prometido por el gobierno federal. Ni tardos –el 6 de diciembre-, elevan a coro la plañidera para corregir el error de quien nos envía con ellos a consultar: “Aún no llegan a Tabasco” ni ese dinero, ni las aportaciones privadas y sociales.

2).– Nadie se priva de enmendarles la plana ante semejante rueda de molino: China aporta 100 mil dólares, boletín de Presidencia. La Asociación de Bancos de México afirma que recaudó casi 263 millones de pesos y ya entregó 154 de esos millones. SRE indica que registró 6.7 millones de dólares, pero que 85 % “se canalizaron” vía ONG’s –o sea, según esto, ni los olió-. Hacienda jura que ya transfirió 376 millones del FONDEN, cifra que por 16 millones de más casi coincide con lo dicho por Sáiz Pineda. Después, matizando, Pedro Reséndiz confirma que “hay disponibles”, aparte de los 360 millones, 102 millones por “donativos de particulares”. ¿Pos no que no?

3).– Muchísimos tabasqueños lo ignoran, ocupados en su reconstrucción doméstica: El 23, Granier y Mayans, con apoyo de los diputados Juan José Rodríguez Prats –a causa de múltiples intereses– y Diódoro Carrasco –expriista transmutado panista– operan para frenar en la Comisión de Gobernación una iniciativa de ley perredista para constituir el fondo de recursos de reconstrucción para Tabasco y Chiapas, que ministraría exclusivamente BANOBRAS, mediante candados y revisiones periódicas de la Auditoría Superior de la Federación.

Mónica Fernández Balboa revela las “tarjetas informativas”, no sólo con la línea para la votación, sino la exigencia de que “se autoricen 50 mil millones de pesos de ingresos excedentes del petróleo”.

El Consejo sale a relucir en este embrollo porque fue el pretexto jurídico para no requerir ley alguna si se va a regalar tamaña cantidad de dinero; porque su fundamentación legislativa, pese a todas sus lagunas legales, sirvió para tumbar el dictamen; y porque su falta de pronunciamiento al respecto verifica su complicidad con la rapiña futura que no por institucional es menos delictiva de aquella por la que encerraron a 82 damnificados.

Sobra decir que ningún medio local, ni siquiera las franquicias de los nacionales, dieron cuenta de la noticia.

4).– El mismo día 10, sin que venga a cuento, 7 consejeros arriban al cerro “La Pera”, que la Comisión Federal de Electricidad había dinamitado para originar el “tapón” que detiene el crecido afluente del Grijalva y sepulta a 400 personas del poblado San Juan de Grijalva.

Su visita, acompañados por el secretario estatal de Obras, Héctor López Peralta, y el subdirector de proyectos de la CFE, Benjamín Granados Dominguez sirve ¿Para qué? Cumplir su papel de correa de transmisión de posturas oficiales: Todo está bien, nada se volverá a inundar, el “tapón” es un deslizamiento natural, etc. También el de ser los ojos y los oídos presuntamente neutrales de Granier y Mayans ante la paraestatal.

Fin de la primera parte

*Escritor y periodista mexicano (Villahermosa, 1982).
Ganador del Primer Concurso Nacional de Ficción Playboy 2008.
Nominado al Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez 2010.
Reconocido por la UJAT en 2002 (Premio Universitario de Ensayo sobre Benito Juárez) y en 2010 (Premio de Cuento de la Feria Universitaria del Libro).
Ha publicado su trabajo literario y periodístico en diversos diarios y revistas locales y nacionales y actualmente, en su blog
y su cuenta en Twitter (#AhoraResulta por @Acrofobos) se puede hallar el despliegue de su obra.

4 comentarios en “El festín del CCRT

  1. Siempre es gratificante leerte…y reportajes como estos son un claro ejemplo de que el buen periodismo existe, que el trabajo de fondo aún se realiza y que la crítica y la objetividad no siempre se ve empañada de esa mancha llamada corrupción, y es que demuestras que el alma de un buen reportero jamás se corrompe. Felicidades y gracias por aportarnos interesantes “abreojos” del estado, que al tiempo que pase sigue siendo tema actual.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .