Por culpa de los hackers

En verdad quería publicar algo relacionado con la fundación de Villahermosa, celebrando también mi post 65, éste. Pero se birlaron material literario mío que no deseaba publicar… Así que antes de cualquier provecho comercial -y consciente de que el volumen es mucho mayor de lo que presentaré aquí-, los siguientes textos, muy a mi pesar, dejarán de ser inéditos:

Una quietud ruidosa,
fragorosa,
la tuya a horcajadas sobre mí,
jugando al timbiriche con mi somnolencia,
sonriendo,
mimando a mi silencio…
Ojos a media luna,
la ventolera de tus dedos,
tu hálito hierático,
el sabor a mango de tu sorpresa
y tus cejas
confesándolo todo con un ronroneo.
Leo cada palabra,
muda y completa,
letra por letra,
de tu mirada;
escucho cada frase,
cada música imaginada,
en el ritmo de tu espalda
arada y frágil.


“¿Tienes hambre?”, sé que dices,
que oyes mi respuesta en clave morse,
al pestañear mi absorto.
“¿Otra ronda?”, me ordenas
más que preguntarme.
De tu pecho crepitante,
palpita in crescendo algún canario,
enjaulado,
cantautor,
y tu vientre me susurra
una lágrima azul;
gruñes, gimes, guturas.
Y sí: Reímos a carcajadas por tu flatulencia,
somos incapaces de tomarnos muy en serio,
el mundo, el tiempo,
son nuestros.
¿Qué más da si no hay sexo?

Febrero 24, 2013.

*      *      *

Soneto a la entrada del infierno

El hilo de la araña se posa en mi cabeza,
el pájaro se entierra en el agua azul obscura,
el aire llena mis poros de nítida pavura
y tu recuerdo a mi alma de plácida tristeza.

Hay algo de inefable en esta gran destreza
de olvidarme, inclusive, de tu breve cintura,
de tus dientes felices por cada travesura,
de mi mano arrullando tu cálida pereza.

Son las olas que mueven la arena de mi mal,
la lava que derrite mi cadáver yerto
Soy astronauta y vuelo en el vacío sideral.

Es mucho lo que tiene este náufrago sin puerto
si pellizco un instante tu aroma mineral,
este epitafio que escribo después de muerto.

Marzo 13, viernes, 2009.

*      *      *

Ando por las calles como un desconocido,
ignorando a las gentes que me saludan,
sin importarme nada lo que esté sucediendo,
pensando en cualquier cosa que lleve tu nombre:
La escarcha que pende de las hojas
de todos los árboles de este pequeña ciudad,
el chicle pegado
a la suela hueca de mi zapato,
un poema, una canción, un disparate,
esa pareja con sus manos apretadas a sí mismos.

Ando por las avenidas,por los boulevares
y fumo mi cigarro sin mayor premura
que encontrarte.
Porque yo sé exactamente dónde estás,
qué clase de césped pisan ahora tus pasos,
y sé que siempre estarás ahí,
que no te moverás mientras el cielo te esté atestiguando;
pero desconozco lo que estés planeando,
a dónde irás, con quién y cuándo,
si me pedirás que te acompañe,
si te irás sola, como sola siempre te me has ido,
si esta vez te invitaré la cena,
o te compartiré el secreto de lo que escribo,
o te enseñaré a colocar el remitente
en el sobre de tus cartas;
si esta vez bromearemos con el acento rusa
que practicamos cuando no hay nada qué hacer
o si decidiremos –por fin-
el rumbo de nuestras vidas,
que, por lo demás, sabemos tú y yo,
jamás habrán de ser compartidas.

Ando por la estrechez de esta urbe
-que podría describir en un solo dibujo-,
como un loco
que se haya escapado del manicomio,
con este afán antisocial de no toparme con nadie,
y seguir sin interrupciones el camino
que siempre,
irrevocablemente,
me conduce a pensar en ti,
a suponer qué estás haciendo en este instante,
a recrear tus ojos, tiernamente, mientras lloras
la muerte de tu mascota.

Ando por el papel como la pluma,
como la tinta o como el otoño,
por estas vías siempre iguales
que nunca habrán de emocionarme más que tú;
por el recuerdo idiota o la idea feliz
que tú también andas por estas calles
y que también estás pensando en mí,
ignorando a las personas y al consumo
o a esa amiga tuya que hace tiempo que no ves,
pero que no te da la gana saludarla
aunque nunca se crucen de nuevo,
y que también, claro está, andas en mi búsqueda,
imaginando las cosas que yo mismo imagino,
deseando -como yo- la posibilidad
de hallarnos mutuamente en este sitio,
en este momento y en esta circunstancia
en que nos está jodiendo la distancia.

Ando por las calles sabiendo que no sé
nada de ti, pero creyendo
que todo cuanto quiero pasará,
que te veré venir al dar la vuelta en esa esquina,
que me abrirás tu corazón y tus brazos,
que nos daremos un beso
para después marcharnos juntos, silenciosos, sonriendo,
por estas mismas calles donde sufro tu muerte.

Julio 2, 2MIL2.

*      *      *

Todo cabe

Un tren que circunnavega la Luna,
2 estrellas fugaces,
este vendaval solar que me quita el sombrero,
la marca registrada de una constelación,
un satélite artificial,
una aurora boreal,
3 litros de noche nublada.
Todo cabe
en la preciosa estrechez del telescopio.
Las migajas de luz en las ventanas,
4 taxis charlando en la esquina,
las chipas de nostalgia
estallando a las 12:32,
2 mujeres haciendo el amor,
los vidrios empañados de una camioneta,
un barrendero tratando en vano
de pulir con la escoba el asfalto
hasta hallar el diamante,
el susurro de la muerte entrando
por el tragaluz de mi melancolía.
Todo cabe
en la inquietante estrechez del dormitorio.
Esta sangre que alfombra mi espacio
y el momento de fuego clavado en la pared,
un eco solitario,
polvos de mar en mi antebrazo,
el amanecer echando de menos a estos ojos
despiertos, quietos, yertos,
la escarcha rayando mi deseo,
el bullicio de 122 solicitudes de empleo,
los cachorros expansivos en mi mano,
una expresión facial de haberte extrañado tanto.
Todo cabe
en la apremiante estrechez de mi suicidio.

Noviembre 25, 2MIL2

*Escritor y periodista mexicano (Villahermosa, 1982). Ganador del Primer Concurso de Ficción Playboy 2008, nominado al Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez 2010. Reconocido por la UJAT en 2002 (Premio Universitario de Ensayo sobre Benito Juárez) y en 2009 (Premio de Cuento de la Feria Universitaria del Libro). Ha publicado artículos sobre temas variados y relatos de ficción en diversos diarios y revistas locales y nacionales. En sus blogs (Aquí y en El desprendimiento del iceberg) y su Twitter (#AhoraResulta por @Acrofobos) se puede hallar el despliegue de su obra literaria y periodística.

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